miércoles, 26 de noviembre de 2008

Las aguas socialistas vuelven a su cauce en Francia


MAR MATEO. PARÍS


Tras llevar a cabo la petición de la Comisión de Quejas de volver a realizar la votación para elegir primera secretaria del Partido Socialista francés, los casi 200 miembros del Consejo Nacional asignaron el cargo, ya definitivamente, a Martine Aubry. La Comisión de Quejas examinó de nuevo las papeletas debido a que algunos políticos cercanos a Ségolène Royal, la otra candidata, habían acusado a sus opositores por delito de fraude, amenazando incluso con llevar el caso ante los tribunales.
Aubry, de 58 años y actual alcaldesa de Lille, representa la ortodoxia y la socialdemocracia académica, valores que han superado en 102 votos a los de su contrincante, aunque las primeras palabras de su discurso estaban dedicadas precisamente a Royal, a la que alabó el haber sido la primera mujer candidata a la presidencia de Francia, tendiéndole la mano para trabajar juntas dentro del partido.
Royal también pidió a todos unidad, lo que lleva a pensar que éste sea el final de la crisis que ha atravesado el socialismo francés durante los últimos veinte años. Sin embrago, el ex ministro y secretario general del Eliseo, Jean –Louis Bianco, volvió a dudar de la validez de la votación.
Por su parte, François Hollande, ex pareja sentimental de Royal y primer secretario del PS durante los últimos once años, ha llamado también a la unidad, asegurando que “hay un solo partido que quiere vivir junto y que va a respetar junto sus reglas y a sus militantes”.
Martine Aubry se hará cargo por tanto de la difícil tarea de unir a un partido escindido para, una vez conseguido, competir en las elecciones generales con la derecha francesa, encabezada por el actual presidente, Nicolas Sarkozy.