CARLOS MARTÍNEZ. MADRID
En la imagen, entrada a la discoteca madrileña El Balcón de Rosales. - EFE
“Nunca más volverá a haber una discoteca en el lugar que ocupa el local donde fue brutalmente asesinado el joven Álvaro Ussía”. Estas son las palabras del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón tras conocerse que la discoteca El Balcón de Rosales, donde falleció el pasado sábado un joven de 18 años, supuestamente a causa de una brutal paliza propinada por los porteros, acumula 47 denuncias desde 2005 y siete peticiones de cierre por la Policía Municipal. En los tres últimos años y medio, la discoteca acumuló 14 inspecciones y 51 infracciones que van desde venta de alcohol a menores, falta de licencias hasta denuncias por porteros con armas ilegales.El vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, ha explicado hoy que la denuncia de cierre de este local fue tramitada el pasado viernes, un día antes de la muerte de Álvaro Ussía. El número dos de Gallardón también ha negado que el Ayuntamiento tenga algún tipo de responsabilidad subsidiaria al tratarse de un espacio de titularidad municipal. Por su parte, Alberto Ruiz Gallardón ha indicado hoy que cursará la petición a la delegada del Gobierno, Soledad Mestre, que espera que dé su visto bueno a la medida de poder introducir en las discotecas policías locales, ya que hasta ahora está prohibido a no ser que fuesen policías nacionales.
