ELENA GONDAR. MADRID.
AENA tendrá que indemnizar con 6.000€ a cada uno de los vecinos de la urbanización madrileña de Santo Domingo, quienes la denunciaron por la ampliación del aeropuerto de Barajas. Así lo ha declarado el Tribunal Supremo, quien además, ha exigido que se tomen las medidas necesarias para que cese el ruido producido por el sobrevuelo de aviones sobre Algete.
Las normas sobre ruidos de la Comunidad de Madrid indican que el máximo permitido para zona residencial es de 55 decibelios de día y 45 de noche, en el exterior. En interior, 35 de día y 30 de noche.
Según los demandantes, de 10 mediciones realizadas en Ciudad Santo Domingo por peritos del Tribunal, cinco superaron el máximo con puntas de 72,6 decibelios y en sobrevuelos, Santo Domingo estaba por encima de 55 decibelios el 96,5% de los días.
Los denunciantes recurrieron al Supremo el año pasado después de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid desestimara su petición. Y ésta es la primera sentencia que dicta el Supremo reconociendo el derecho de los vecinos a no ser molestados por los aviones.
Para determinar la indemnización, el Supremo toma como referencia una sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, que en 2004 declaró la vulneración del derecho a la vida privada de una mujer residente en un área declarada por el Ayuntamiento de Valencia como acústicamente saturada por el paso de aviones.
Por su parte, los servicios jurídicos de AENA están analizando la posibilidad de recurrir ante el Tribunal Constitucional la condena del Supremo. En declaraciones a Servimedia, un portavoz del administrador aeroportuario, explicó que el recurso se dirige a la anulación de las indemnizaciones, ya que la orden de llevar a cabo los trabajos necesarios para que cese el ruido "es algo que AENA realiza por sistema".Esta situación atañe también a La Asociación Nacional de Afectados por el Impacto del Tráfico Aéreo, quien aplaudió que la sentencia abra vías a otros perjudicados para iniciar procesos similares.
