GUSTAVO HERNÁNDEZ. CORRESPONSAL
Ahora todos los enfermos terminales que se encuentren en territorio mexicano tendrán derecho a suspender los tratamientos, para recibir ‘cuidados paliativos’ en su domicilio, hasta que les llegue la muerte, este derecho es posible gracias a las reformas a la Ley General de Salud aprobadas por el Senado mexicano el pasado martes que concede la llamada eutanasia pasiva.
El presidente de la Comisión de Salud, Ernesto Saro Boardman, aclaró “no tiene nada que ver con la eutanasia”. Esta medida evitará prolongar la agonía de un paciente con un mal incurable e irreversible que es sometido a equipos artificiales y encarnizamientos terapéuticos.
Los enfermos terminales tendrán el derecho a dejar voluntariamente el centro en el que estén hospitalizados y recibir un trato digno y profesional, preservando su calidad de vida. Podrán hacerlo por escrito ante dos testigos, en casos de que los afectados se encuentren incapacitados para dar su consentimiento y en ausencia de familiares, la decisión será tomada por el médico especialista y/o por el Comité de Bioética de la institución de que se trate.El titular de la Secretaría de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, aseguró que la reforma aprobada en el Senado es acertada, porque busca proteger la dignidad humana y garantizar que las personas con enfermedades terminales tengan el tratamiento que les ayude a mitigar el dolor.
