
ELENA GONDAR. MÉXICO
El país se encuentra en una lucha constante contra el narcotráfico. Tanto es así que el presidente mexicano, Felipe Calderón, ha enviado al Congreso una Iniciativa de Ley que tiene como objetivo dar por finalizada la “impunidad que cobija al crimen y a la violencia”.
A través de un mensaje televisivo durante la pasada madrugada, el mandatario ha detallado algunas de las normas necesarias para enfrentarse a los “grandes retos” que Mexico enfrenta en cuestión de Seguridad Pública.
Y el reto del que habla Calderón no es otro que la escalada de violencia que el país está registrando en los últimos meses, entre ellos el primer atentado del narcotráfico contra la población civil, que mató a ocho personas.
En relación a este hecho, la Procaduría de Justicia del estado mexicano de Baja California informó de que se habían encontrado ocho nuevos muertos con mensajes narcotraficantes en la fronteriza ciudad de Tijuana, y esto teniendo en cuenta que el día anterior fueran localizados otros dieciséis cadáveres en esa misma ciudad.
Ciudad Juárez es otra de las más afectadas por la ola de asesinatos y sus calles se han convertido en un enjambre de cuerpos policíacos y militares. A pesar de ello, más de mil asesinatos ligados al narcotráfico se han registrado en esta ciudad en lo que va de año.
No hay razones que justifiquen estos crímenes, pero entre los hechos que sí pueden explicar esta situación de violencia, se encuentra el que Ciudad de Juárez ha dejado de ser sólo un lugar de paso de la droga hacia EE.UU. para convertirse en un espacio de consumo de crack, cocaína y heroína.El abaratamiento que están sufriendo los precios de la droga es otra consecuencia de la situación actual, una de las que revelan que el Estado mexicano no está ganando la guerra contra el narco.
A través de un mensaje televisivo durante la pasada madrugada, el mandatario ha detallado algunas de las normas necesarias para enfrentarse a los “grandes retos” que Mexico enfrenta en cuestión de Seguridad Pública.
Y el reto del que habla Calderón no es otro que la escalada de violencia que el país está registrando en los últimos meses, entre ellos el primer atentado del narcotráfico contra la población civil, que mató a ocho personas.
En relación a este hecho, la Procaduría de Justicia del estado mexicano de Baja California informó de que se habían encontrado ocho nuevos muertos con mensajes narcotraficantes en la fronteriza ciudad de Tijuana, y esto teniendo en cuenta que el día anterior fueran localizados otros dieciséis cadáveres en esa misma ciudad.
Ciudad Juárez es otra de las más afectadas por la ola de asesinatos y sus calles se han convertido en un enjambre de cuerpos policíacos y militares. A pesar de ello, más de mil asesinatos ligados al narcotráfico se han registrado en esta ciudad en lo que va de año.
No hay razones que justifiquen estos crímenes, pero entre los hechos que sí pueden explicar esta situación de violencia, se encuentra el que Ciudad de Juárez ha dejado de ser sólo un lugar de paso de la droga hacia EE.UU. para convertirse en un espacio de consumo de crack, cocaína y heroína.El abaratamiento que están sufriendo los precios de la droga es otra consecuencia de la situación actual, una de las que revelan que el Estado mexicano no está ganando la guerra contra el narco.
