
JESÚS GAYOSO. MADRID
Es probable que la cantante inglesa no pueda volver a los escenarios. Sus representantes se han mostrado así de incisivos después del ingreso de Amy el fin de semana pasado aquejada de una infección de pecho.
Sus amigos tienen miedo de que la diva del soul no pueda volver a grabar un disco o subirse a un escenario y los avalistas de la discográfica a la que pertenece confiesan que su próximo álbum se ha ralentizado considerablemente.
Ya el pasado junio la cantante había pasado unos días internada en el hospital debido a un enfisema pulmonar provocado por su fuerte adicción a las drogas. Este pasado fin ha sucedido lo inevitable y ha vuelto a ser ingresada en el centro por su infección de pecho.
Según declaraciones cedidas por “Music News” esto podría ser el retorno del enfisema que la mantuvo postrada durante varias semanas. Aquel recogimiento la alejó de sus perjudiciales hábitos aunque lamentablemente no le sirvió como aviso de lo que podría venir.
El mayor miedo recae en el temor de que la diva haya estropeado su voz indefinidamente gracias al alcohol y las drogas. Sus allegados se preguntan si realmente podrá volver a los estudios de grabación alguna vez.
Con relación a esto, los directivos de su sello discográfico consideran que después del éxito mundial de “Back to Black”, el nuevo proyecto se ha estancado “más de lo esperado”
“Amy está luchando. Esperamos que la espera le valga la pena”, declaran los miembros de la discográfica, asegurando que la cantante mantiene su genialidad pero que en estos días brilla por su ausencia.
Los doctores le habían insistido que si no cesaba el consumo de cocaína, crack y marihuana podría perder a corto plazo su voz y derivaría a largo plazo en la muerte por sus persistentes problemas respiratorios. Por si fuera poco la cantante ha reconocido que tiene problemas con la anorexia.
Sus amigos tienen miedo de que la diva del soul no pueda volver a grabar un disco o subirse a un escenario y los avalistas de la discográfica a la que pertenece confiesan que su próximo álbum se ha ralentizado considerablemente.
Ya el pasado junio la cantante había pasado unos días internada en el hospital debido a un enfisema pulmonar provocado por su fuerte adicción a las drogas. Este pasado fin ha sucedido lo inevitable y ha vuelto a ser ingresada en el centro por su infección de pecho.
Según declaraciones cedidas por “Music News” esto podría ser el retorno del enfisema que la mantuvo postrada durante varias semanas. Aquel recogimiento la alejó de sus perjudiciales hábitos aunque lamentablemente no le sirvió como aviso de lo que podría venir.
El mayor miedo recae en el temor de que la diva haya estropeado su voz indefinidamente gracias al alcohol y las drogas. Sus allegados se preguntan si realmente podrá volver a los estudios de grabación alguna vez.
Con relación a esto, los directivos de su sello discográfico consideran que después del éxito mundial de “Back to Black”, el nuevo proyecto se ha estancado “más de lo esperado”
“Amy está luchando. Esperamos que la espera le valga la pena”, declaran los miembros de la discográfica, asegurando que la cantante mantiene su genialidad pero que en estos días brilla por su ausencia.
Los doctores le habían insistido que si no cesaba el consumo de cocaína, crack y marihuana podría perder a corto plazo su voz y derivaría a largo plazo en la muerte por sus persistentes problemas respiratorios. Por si fuera poco la cantante ha reconocido que tiene problemas con la anorexia.
