CARLOS MARTÍNEZ. BENGALA
Tras sus rivales China y Japón, India se suma a la carrera espacial lanzando una misión desde la bahía de Bengala a la Luna esta madrugada (hora española).
Llega casi justo un mes después del primer paseo espacial chino y cinco años después de que ese gigante asiático lanzara su primera nave tripulada.
India, con esta misión, alcanza un símbolo de desarrollo tecnológico, económico y de poder. Éste es un gran salto en la conquista india del espacio. El país ha ido perfeccionando su propia tecnología, que inició casi de manera casera en los años sesenta y que hasta hace 10 años se limitaba a construir sus propios satélites y ponerlos en órbita.Ahora el reto es que el Chandrayaan-1, nombre que recibe la misión a la Luna, supere los más de 384.000 kilómetros que la separan de la Tierra, y que entre en su órbita el próximo 8 de noviembre. Según la versión oficial, su principal objetivo es hacer un mapa de tres dimensiones de las características topográficas y de la composición química de su superficie. El interés indio de estudiar la posibilidad de extraer helio 3 ha levantado gran polémica. "Es un tremendo gasto innecesario de dinero en un país donde hay millones de personas que no tienen qué comer”, criticó el prestigioso analista político Praful Bidway.
