MARÍA JOSÉ VIDAL. MADRID
Los últimos datos sobre las muertes por accidentes en la Comunidad de Madrid son esperanzadores, ya que el número de fallecidos ha descendido un 40% en 2008 con respecto al mismo período de tiempo de 2007. Los 49 accidentes mortales del año pasado han descendido hasta 29, siendo más de la mitad atropellos. La mayoría de los atropellos tienen lugar en zona urbana, aunque también hubo dos de ellos que acabaron con la vida de dos ciudadanos en la M-30.
Estos datos fueron ayer presentados por el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón y la delegada del Gobierno, Soledad Maestre. Se mostraron junto a los datos de criminalidad en la ciudad.
Hay varios motivos de este descenso, en primer lugar el aumento de los radares por la ciudad, que provocan una disminución considerable de la velocidad.
También los madrileños son más prudentes a la hora de coger el coche después de haber bebido, pese haber aumentado un 4% el número de controles de alcoholemia (de 67.040 en el año anterior a 69.000 en el presente año); el número de positivos ha descendido en un 22%. Además, el número de accidentes mortales por esta causa disminuyó en un 26,56%.
Sin embargo el mayor número de muertes en la ciudad por accidentes de tráfico se debe a atropellos, en los que también influyen, además de la prudencia del conductor, la actitud del atropellado, y es que muchas veces no se escucha un pitido o un grito por ir con el mp3 con el volumen demasiado elevado. Y contra eso no hay radares o controles que valgan.El descenso de este tipo de muertes en la capital ha sufrido un descenso espectacular, superior en porcentaje a muchas otras ciudades.
