miércoles, 15 de octubre de 2008

Declara en la Audiencia Provincial de Madrid el presunto homicida de Joy Eslava

MARÍA JOSÉ VIDAL. MADRID

El presunto homicida Rachid Tachti, ha pedido perdón a la madre de la víctima ya que su intención no era la de provocarle la muerte a Roberto García Grimaldos.
Durante su declaración en la Audiencia Provincial de Madrid afirmó que arrebató por el filo la navaja que la víctima, le esgrimió en el transcurso de un forcejeo. Hizo hincapié en que no quería acabar con la vida de Roberto. El fallecido murió tras recibir una puñalada en la ingle derecha.
Todos los hechos ocurrieron el 26 de diciembre, en la discoteca Joy Eslava, en la calle Arenal de la capital. El acusado acudió con un grupo de amigos para celebrar su cumpleaños. Según ha declarado Rachid Tachti: "Cuando iba a entrar al baño, choqué con un grupo que iba bebido y drogado. Supongo que habrían tenido un problema anterior y por confusión se abalanzaron contra mí. Uno me empujó, me llamó idiota y me lanzó un puñetazo por detrás", a la vez que "una persona sacaba un objeto punzante".
Continuó explicando "le enganché por la mano y le arrebaté el cuchillo. Hubo un forcejeo y empujé el arma en dirección contraria". "Cuando me agaché, me encontré con la navaja en la mano. La solté inmediatamente".
Después de este forcejeo, el agresor se dirigió hacia la barra, donde se encontraba el hermano de Roberto García Grimaldos, que empezó a gritar desconsoladamente: “¡Mi hermano! ¡Mi hermano!”. Rachid Tachti consiguió escapar, pero un amigo suyo no corrió la misma suerte y fue interceptado por los amigos de García Grimaldos y le lincharon. Rachid Tachti,ciudadano de origen marroquí, también estuvo imputado en los atentados del 11- M, se enfrenta a una pena de prisión de hasta 13 años y una indemnización de 120.000 euros para la familia de la víctima.