MAYRA IVETH. COSLADA
En plena avenida de Vilcálvaro, las alcantarillas abiertas frenan el avance de un auténtico río, del que se tragan la mayor parte del cauce en el municipio Madrileño de Coslada, los vecinos recuerdan la muerte de una mujer arrastrada por riada el pasado 22 de Septiembre y el miedo les infunde a la cabeza quitándoles el sueño cada vez que llueve sobre la zona.
Una dotación de Bomberos, servicios de Emergencias y un helicóptero acudieron a la zona ante posibilidad de que fuera necesaria su intervención. Los Bomberos se interpusieron para solucionar una embarcación de agua que se había formado sin mayores consecuencias. El desarrollo urbanístico de El Cañaveral se vuelve a poner en tela de juicio pues el Ayuntamiento de Coslada como el de San Fernado de Henares culpa de las continuas inundaciones.
Es en esa zona, la más cercana a la Cañada Real de Merinas, donde se encuentra el famoso colector de la M-45 al que también se responsabiliza de las inundaciones. Los mismos trabajadores de la obra de El Cañaveral hacen pequeños montones de tierra para desviar el agua y que esta no alcance la zona de viviendas. Fue el regidor de Medio Ambiente y Limpieza de Coslada, Iván López, quien acudió a la zona afectada para comprobar el terreno y cómo se encontraba el barrio. López se mostró preocupado e "indignado" por la situación que viven los vecinos de Coslada cada vez que llueve. El concejal explicó que están "a la espera de los informes técnicos" que determinen la responsabilidad que tienen el colector de la M-45 y el desarrollo urbanístico de El Cañaveral. La Concejalía de Vías y Obras trasladó a la zona unos veinte trabajadores y varios camiones con bombas de achique para realizar labores de contención del agua y de reparación de desperfectos para tratar de evitar que se produzcan más daños materiales.
