NATALIA ALONSO. CALIFORNIA
Miles de personas han tenido que ser desalojadas de sus casas, mientras que el fuego continua avanzando por las montañas próximas a Los Ángeles. El fuego ha arrasado más de 7.300 hectáreas según informó el departamento contra incendios de California. El fuego se originó el lunes en el área del valle de San Fernando al noroeste de Los Ángeles. Según el informe de los equipos de extinción 19 viviendas fueron arrasadas, pero la amenaza continua a otras 3.500 viviendas y 100 locales comerciales. El pasado lunes dos personas fallecieron a causa de las llamas, un motorista que circulaba por carretera perdió visibilidad por el intenso humo y otra persona, al parecer un vagabundo que se encontraba en una de las zonas bajo orden de evacuación. El frente denominado Sesnon continua fuera de control, pero el denominado Marek ha sido apagado en un 70%. La alerta roja ha sido ampliada, "Una vez más nos enfrentamos a una tormenta perfecta de fuertes vientos, baja humedad y altas temperaturas", declaró el gobernador de California, Arnold Schwarzenneger, en una rueda de prensa. El lunes se declaró estado de emergencia en Los Ángeles y Ventura por el rápido avance de las llamas. La catástrofe podría ser peor si las llamas llegaran hasta el oeste o la costa puesto que es una zona de muchas viviendas y una alta densidad de tráfico. Schwarzenneger ha admitido cuando se le preguntó por los focos existentes que ha puesto todos los medios disponibles para combatir las llamas, y que no se escatimarían ni los medios técnicos, ni el dinero. "El dinero se conseguirá de alguna manera. Eso es lo último que me preocupa. Lo principal es la seguridad pública. Ya no existen temporadas de incendios. Este año empezó en febrero, estamos en octubre y seguimos con fuego. Habrá más hectáreas quemadas en el futuro y tenemos que estar preparados", declaró Schwarzenneger.
