SONIA COBO. NUEVA YORK
La preocupación aumenta entre los inversores tras el nuevo desplome de ayer de Wall Street. Ante esta situación, hoy los principales parqués europeos se han visto arrastrados a mínimos sin que los planes de rescate y ayudas a la banca hayan podido evitar el batacazo. Los planes de nacionalización temporal de activos financieros europeos, como el británico, y otros fondos de ayuda a bancos y cajas de ahorros como el español, además de la ampliación de las garantías mínimas sobre los depósitos bancarios a 50.000 euros (en España el mínimo será de 100.000 euros), no han podido evitar las fuertes pérdidas. Wall Street cerró antes de esta sesión con una caída del índice Dow Jones del 5,11%. El índice Nikkei perdió al cierre el 9,38%, la tercera caída más importante de su historia. En Europa, el Ibex español abría con un descenso del 3,58%, el DAX alemán bajaba un 4,7%, el CAC francés un 3,87% y el FTSE británico un 8,7%. A los planes de ayuda para las entidades financieras de España y Reino Unido se sumará otro en Italia. El desplome del sector financiero, tras el anuncio de Unicredit de que elevará a 1.000 los despidos previstos en su división de banca financiera, ha provocado que el MIB de Milán se dejase un 6% y ha obligado a las autoridades a suspender temporalmente la cotización de algunos valores. El Gobierno del país ha convocado un consejo de ministros extraordinario para aprobar “medidas de urgencia que garanticen la estabilidad de los bancos y los ahorros”. Mientras, en Estados Unidos las duras negociaciones en el Congreso para aprobar el plan de rescate financiero de Bush provocaron hace una semana nuevos desplomes en Wall Street ante el pesimismo de que no fuera aprobado. La aprobación final del proyecto no logró calmar a los inversores.
