
LIDIA ABAJAS. OVIEDO
El famoso director venezolano recibirá mañana el Premio Príncipe de Asturias por su trayectoria y también por su labor en la dirección de la Sinfónica Simón Bolívar, la que hoy puede ser la mejor orquesta clásica del mundo, con tanta frescura, energía y dinamismo que ayer durante el concierto que dieron con motivo de la ovación hacia los ganadores de los premios Príncipe de Asturias todo el mundo acabo de pie aplaudiendo emocionadamente su gran talento, donde también se encontraban los Príncipes de Asturias.
Orquesta compuesta por 180 músicos jóvenes venezolanos, salidos del sistema de orquestas creado hace casi 40 años por José Antonio Abreu, fueron recibidos por 2000 personas que había comprado su entrada hace meses, entre ellos muchos compatriotas que los recibieron con banderas venezolanas, interpretaron majestuosamente la Sinfonía número 2 de Gustav Mahler.
Actualmente la organización de Abreu enseña a música a 265.000 venezolanos y poco a poco su figura se esta convirtiendo en figura seguir para muchos de estos estudiantes de música ya que Gustavo Dudamel fue alumno como ellos.El director aun no piensa en que le deparará el futuro, pero sí que comenzará una gira esta semana por España, dice que su mayor problema es el tiempo, pero le gustaría ir a Madrid y sobretodo le encantaría dirigir alguna vez la Orquesta del Teatro Real.
Orquesta compuesta por 180 músicos jóvenes venezolanos, salidos del sistema de orquestas creado hace casi 40 años por José Antonio Abreu, fueron recibidos por 2000 personas que había comprado su entrada hace meses, entre ellos muchos compatriotas que los recibieron con banderas venezolanas, interpretaron majestuosamente la Sinfonía número 2 de Gustav Mahler.
Actualmente la organización de Abreu enseña a música a 265.000 venezolanos y poco a poco su figura se esta convirtiendo en figura seguir para muchos de estos estudiantes de música ya que Gustavo Dudamel fue alumno como ellos.El director aun no piensa en que le deparará el futuro, pero sí que comenzará una gira esta semana por España, dice que su mayor problema es el tiempo, pero le gustaría ir a Madrid y sobretodo le encantaría dirigir alguna vez la Orquesta del Teatro Real.
