BERTA OLANO. CORRESPONSAL EN LOS ÁNGELES.
Los 17 minutos que estuvo Gasol en la pista el domingo resultaron ser tiempo más que suficiente para que el español exhibiera todo su catálogo de habilidades en el juego. Jackson, entrenador de los Lakers, le dio la oportunidad de saltar a la cancha en el último minuto de la primera parte, haciendo posible que Pau rematara la primera jugada de su equipo con un mate en la cancha de la confederación Este, estrenándose así en su marcador personal del partido, que acabaría sumando 14 puntos , 8 rebotes, una asistencia y un tapón. El partido acabaría, sin grandes problemas para los amarillos, en un 146-119, la mayor diferencia de los últimos años.
“Estoy contento con mi actitud, con el resultado y con mi aportación”, comentaba el jugador después del partido, centrado ya en una expectativa más alta: lograr el primer anillo de la NBA para un jugador español, como ya han llegado tres españoles al All Star, y uno al concurso de mates.
Pau Gasol ya no es el desconocido español que pasó de puntillas por su primer All Star, con los Memphis Grizzlies. Este año, el jugador es pivot titular de los Lakers, el equipo con el mejor porcentaje de victorias de la primera mitad de la liga regular; Gasol ya no es un jugador más en la vorágine deportiva de la NBA, la mejor competición de baloncesto del planeta. Pau es la pieza que completa el equipo, sumando sus fuerzas a las excepcionales cualidades de Kobe Bryant, y haciendo del conjunto de Los Ángeles una auténtica pesadilla para todos sus rivales esta temporada.
