
DAVID RODRÍGUEZ. REDACCIÓN
El lanzamiento de la nave OCO, que tenía como finalidad la de vigilar el cambio climático ha sido un fracaso, debido a un fallo que se produjo nada más despegar de California.
Los expertos de la NASA consideran que el fallo se produjo en el cohete portador a los tres minutos del despegue, cayendo probablemente en el océano Pacífico y siendo éste un gran revés para la comunidad científica.
Con esta misión se tenía como principal objetivo mejorar la información acerca del calentamiento global, que produce grandes inundaciones, vientos terribles y gran cantidad de muertos ante un planeta que parece enloquecido.
Si todo hubiera salido bien, la nave debería haber completado una vuelta cada 99 minutos, y pasaría por el mismo lugar cada 16 días, un proyecto frustrado que supuso una inversión total de 210 millones de euros, habiéndose convertido en la primera plataforma espacial para medir las concentraciones de CO2.
Los expertos de la NASA consideran que el fallo se produjo en el cohete portador a los tres minutos del despegue, cayendo probablemente en el océano Pacífico y siendo éste un gran revés para la comunidad científica.
Con esta misión se tenía como principal objetivo mejorar la información acerca del calentamiento global, que produce grandes inundaciones, vientos terribles y gran cantidad de muertos ante un planeta que parece enloquecido.
Si todo hubiera salido bien, la nave debería haber completado una vuelta cada 99 minutos, y pasaría por el mismo lugar cada 16 días, un proyecto frustrado que supuso una inversión total de 210 millones de euros, habiéndose convertido en la primera plataforma espacial para medir las concentraciones de CO2.
