MAYRA IVETH. NUEVA YORK
El presidente Barack Obama y el Senado estadounidense se prepara para votar este martes el plan de reactivación económica, pues la administración mostró las nuevas medidas para salvar al sistema financiero, que no frenaron el hundimiento de las bolsas mundiales.
El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, anunció este martes un programa que consiste en tres puntos en el que se contiene un fondo inicial de 500.000 millones de dólares para absorber los activos tóxicos en poder de los bancos. Geithner avisó que el plan de rescate financiero de la administración del presidente Barack Obama utilizará toda la fuerza del gobierno federal en asociación con la iniciativa privada. Mientras la Reserva Federal, informó la extensión hasta un billón de dólares del programa de rescate bancario (TARP) para sostener el crédito al consumo y el crédito hipotecario.
Las bolsas asiáticas y europeas cayeron este martes, revirtiendo ganancias recientes y en Nueva York, el Dow Jones Industrial Average perdía 289,68 puntos ó un 3,5% hacia las 16H45. El índice Footsie-100 de Londres se derrumbó, perdiendo un 2,19%, el Dax 30 de la bolsa de Fráncofort perdió un 3,46% y el CAC 40 de París -3,64%.
Por eso la angustia de Obama por aprobar el plan de estímulo, que aunque sea aprobado por el Senado este martes todavía deberá ajustarse a la traducción ya aprobada por la Cámara de Representantes. Los planes de ambas cámaras del Congreso son similares, pero la oposición republicana consiguió en el Senado ampliar los recortes de impuestos para los hogares y empresas, por unos 100.000 millones de dólares, y disminuir en gran medida los gastos sociales de la propuesta de los representantes demócratas. El fin de este plan es ser el arma contra la recesión pues el presidente Obama busca mercantilizar el dinero a los estados, iniciar deseosos proyectos de reforma de la salud y la educación y acrecentar el impuesto a los desempleados.

