
MICHELLE GUATEMALA. REDACCIÓN
Los jugadores del Sevilla se mostrando distintos después se la derrota frente al Athletic, ahora se enfrentaron al Almería bastando tan solo cinco minutos para que kanoute se diera a notar y encarrilara el partido.
En un primer tiempo el equipo de Hugo Sánchez se mostro cansado, ya que su equipo no propuso plan de ataque y en el segundo tiempo que intento atacar, fue demasiado tarde y solo sirvió para que el equipo de Manolo Jiménez se le facilitara el ataque.
Jiménez a un buen tiempo pensó en cambiar algunas piezas para que la maquina vuelva a rodar; ya que introdujo cuatro cambios respecto al once titular de Bilbao.El equipo lo agradeció. Al menos en cuanto a la actitud. Si en San Mamés los jugadores sevillistas fueron simples convidados de piedra, ayer ante el Almería no pararon quietos ni un momento.
Un tempranero gol motivo y bajo la tensión de un Sevilla que termino adueñándose del partido. Mientras que el Almería atajaba como podía los envites locales, incapaz de acercarse a dos metros de Palop.
En el descanso les cambio la cara a los de Hugo Sánchez, ya que al final presentaban combate y justo cuando los rojiblancos enseñaban las uñas, Renato se las cortaba con el segundo gol del Sevilla
Mientras que se hacía notar Piatti para sacar un penalti que transformó Negredo. El último cuarto de hora fue un intercambio de golpes en el que brillaron ambos porteros para dejar invariable el marcador. Sevilla dejaba a relucir una inigualable alegría encontrándose la Liga en su alivio personal.
En un primer tiempo el equipo de Hugo Sánchez se mostro cansado, ya que su equipo no propuso plan de ataque y en el segundo tiempo que intento atacar, fue demasiado tarde y solo sirvió para que el equipo de Manolo Jiménez se le facilitara el ataque.
Jiménez a un buen tiempo pensó en cambiar algunas piezas para que la maquina vuelva a rodar; ya que introdujo cuatro cambios respecto al once titular de Bilbao.El equipo lo agradeció. Al menos en cuanto a la actitud. Si en San Mamés los jugadores sevillistas fueron simples convidados de piedra, ayer ante el Almería no pararon quietos ni un momento.
Un tempranero gol motivo y bajo la tensión de un Sevilla que termino adueñándose del partido. Mientras que el Almería atajaba como podía los envites locales, incapaz de acercarse a dos metros de Palop.
En el descanso les cambio la cara a los de Hugo Sánchez, ya que al final presentaban combate y justo cuando los rojiblancos enseñaban las uñas, Renato se las cortaba con el segundo gol del Sevilla
Mientras que se hacía notar Piatti para sacar un penalti que transformó Negredo. El último cuarto de hora fue un intercambio de golpes en el que brillaron ambos porteros para dejar invariable el marcador. Sevilla dejaba a relucir una inigualable alegría encontrándose la Liga en su alivio personal.
