ROCÍO GONZÁLEZ. REDACCIÓN
La nueva ley costera llevada a cabo por el Ministerio estima que los negocios situados en las playas deberán desaparecer del espacio público. La ley ha afectado principalmente a la provincia de Granada.
La reunión para cerrar este asunto se celebró ayer en Málaga, donde los representantes del Ministerio de Medio Ambiente se reunieron con los subdelegados del Gobierno de las ciudades costeras de Andalucía para tratar la situación en la que se encuentran las playas así como la adaptación en las mismas de la Ley de Costas que actualmente se encuentra en vigor.
La cuestión es que este asunto afectará alrededor de 2000 chiringuitos, que por arte de magia se han quedado desamparados por la ley.
Francisco Trujillo, presidente de la Asociación de Chiringuitos de la Costa Tropical, ha calificado la situación de Granada como “dramática”, y añade que “si el Gobierno mantiene la postura que ayer expresó el secretario general del Mar, Carlos Martín Fragueiro, 51 establecimientos de este tipo desaparecerán literalmente de la costa granadina”.
Al parecer muchos de los locales no van a cumplir la normativa, y es que desde hace décadas, existen chiringuitos sobre la arena y muchos de los paseos marítimos de las playas se han construido con posterioridad, por lo que no están estructurados para ubicar a los mismos, así lo hizo saber también Trujillo.
El Ministerio de Medio Ambiente exige que la superficie de los chiringuitos sea de 150 metros cuadrados como mínimo y que estén separados por 200 metros unos de otros, así como que se ubiquen en el paseo marítimo. Muchos de los chiringuitos que veremos desaparecer cumplen con los dos primeros requisitos. El motivo de no cumplir con el último es que la variación de la ley de costas que tuvo lugar entre 1988 y 1991 no incluía éste, y para adaptarse a aquella remodelación muchos chiringuitos tuvieron que ser derribados y construidos de nuevo.
Ahora tras haberse adaptado a la ley de hace unos años llega esta nueva sorpresa. Todos los chiringuitos que fueron construidos de nuevo hace 18 años sobre la arena, ya que así lo autorizó el Estado, se ven sujetos ante el nuevo criterio y deberán desaparecer, pues no se contemplan alternativas. Y es que no se ha tenido en cuenta que muchos de los chiringuitos "son empresas familiares que generan un importante volumen de negocio en la costa y que además ofrecen un servicio turístico muy importante", añadió Trujillo para finalizar.
