viernes, 24 de abril de 2009

La liga puede decidirse mañana


MARINA LÓPEZ. BARCELONA


Guardiola ha sido claro: “El partido de mañana puede marcar la Liga”.

Josep Guardiola, entrenador del FC Barcelona considera importante el partido de mañana ante el Valencia pues puede ser determinante para el resultado final de la liga, tanto por la proximidad de la final como por la entidad del rival.
Guardiola destacó que “Todos los de arriba son muy peligroso, son de lo mejor de la Liga. El mal momento ya lo pasó y ya hablaremos con el equipo de lo importante que es ganar este partido”. Declaraciones hechas antes de que el equipo azulgrana viaje a Mestalla en el mejor momento del Valencia tras cinco victorias consecutivas.

El entrenador azulgrana se alegró al conocer que el campo de Mestalla se llenará para recibir a su equipo. Según el entrenador, “Mestalla aprieta y ayuda a los suyos, ellos jugarán con 12 pero nosotros tendremos más opciones e iremos a ganar”.

En cuanto a los comentarios sobre la falta de competitividad del Barcelona por parte del entrenador del Madrid, Juan de Ramos, comentó que “Él habla de su equipo, que tiene un alto nivel de competitividad, pero no conoce cómo competimos nosotros”.

El técnico no piensa que los rivales no tengan confianza suficiente para ganar los partidos contra el Barcelona. Considera que piensan que pueden ganar tanto al Madrid como al Barcelona, argumentándolo con el último partido contra el Sevilla, en el que los jugadores del equipo sevillano les crearon muchos problemas. Afirmando además que el entrenador plantea el partido pensando en la victoria.


Un toque de humildad
El entrenador azulgrana no quiso hablar sobre la victoria de la liga en el feudo blanco, pues son solamente hipótesis. Añadió que “Mañana jugamos en un campo muy complicado, y tenemos otra oportunidad de acercarnos al título. La liga nos ha puesto una dura prueba, en otros años quizá ya lo tendríamos, pero esto nos dará más mérito”.Guardiola afirmó que hay pocos reproches para el equipo pues la avalancha de partidos, y todos de noche, no permiten descansar lo suficiente a los jugadores por lo que no se puede hacer gran cosa física en los entrenamientos.