DEBORAH PEÑA. REDACCIÓN
La situación cada vez es más insostenible en la pequeña isla italiana, situada entre África y Sicilia.
Desde hace semanas el centro de acogida está saturado, tiene una capacidad para 800 inmigrantes, pero desde hace días lo comparten más de 2000 personas, y la cifra va en aumento.
Las embarcaciones no cesan de llegar y las autoridades italianas están muy lejos de poder solucionar el problema que se les avecina.
El mayor problema vino el sábado, cuando más de 1000 inmigrantes se echaron a las calles de la pequeña isla para manifestarse por la situación en la que se encuentran, exigiendo una solución. Muchos de estos inmigrantes, más de una veintena han optado por ponerse en huelga de hambre.
Por otra parte el ministro del Interior, Roberto Maroni declaró que ningún inmigrante saldrá de la isla si no es para ser repatriado, incluso se permitió el lujo de hacer un chiste, “la fuga es imposible porque se encuentran en una isla, de donde es imposible escapar.”
El primer ministro Silvio Berlusconi, “Il Cavaliere”, hizo unas declaraciones con un tono bastante sarcástico, dijo que la situación estaba bajo control, y horas más tarde cuando los inmigrantes escaparon del centro apuntó: “No se trata de un campo de concentración. Son libres de salir para tomarse una cerveza.”
Pero parce ser que ni a los vecinos de Lampedusa, ni a los inmigrantes, les gusten los chistes o la cerveza.Los vecinos de Lampedusa han convocado una manifestación para hoy, a la que se unirá los inmigrantes, para reivindicar una solución ante la situación que sufren ambas partes.
Desde hace semanas el centro de acogida está saturado, tiene una capacidad para 800 inmigrantes, pero desde hace días lo comparten más de 2000 personas, y la cifra va en aumento.
Las embarcaciones no cesan de llegar y las autoridades italianas están muy lejos de poder solucionar el problema que se les avecina.
El mayor problema vino el sábado, cuando más de 1000 inmigrantes se echaron a las calles de la pequeña isla para manifestarse por la situación en la que se encuentran, exigiendo una solución. Muchos de estos inmigrantes, más de una veintena han optado por ponerse en huelga de hambre.
Por otra parte el ministro del Interior, Roberto Maroni declaró que ningún inmigrante saldrá de la isla si no es para ser repatriado, incluso se permitió el lujo de hacer un chiste, “la fuga es imposible porque se encuentran en una isla, de donde es imposible escapar.”
El primer ministro Silvio Berlusconi, “Il Cavaliere”, hizo unas declaraciones con un tono bastante sarcástico, dijo que la situación estaba bajo control, y horas más tarde cuando los inmigrantes escaparon del centro apuntó: “No se trata de un campo de concentración. Son libres de salir para tomarse una cerveza.”
Pero parce ser que ni a los vecinos de Lampedusa, ni a los inmigrantes, les gusten los chistes o la cerveza.Los vecinos de Lampedusa han convocado una manifestación para hoy, a la que se unirá los inmigrantes, para reivindicar una solución ante la situación que sufren ambas partes.
