DAVID RODRÍGUEZ. ATENAS
Cristales rotos, olor a plástico quemado, cientos de establecimientos destruidos y miles de personas en huelga. Este es el nuevo paisaje que desde hace poco días tiene el país en el que en su día salieron grandes filósofos como platón o Aristóteles, sin embargo ahora, en vez de filósofos salen numerosos jóvenes encapuchados lanzando piedras, botellas y cócteles molotov.
La grave crisis económica que vive el país y la muerte de un adolecente de 15 años llamado Alexandros Grigoropoulos ha provocado que los ciudadanos salgan a las calles para reivindicar justicia y pedir soluciones contra la reforma del sistema de pensiones y otras medidas que el gobierno quiere realizar para hacer frente a la crisis económica y social.
La grave crisis económica que vive el país y la muerte de un adolecente de 15 años llamado Alexandros Grigoropoulos ha provocado que los ciudadanos salgan a las calles para reivindicar justicia y pedir soluciones contra la reforma del sistema de pensiones y otras medidas que el gobierno quiere realizar para hacer frente a la crisis económica y social.
El gran descontento popular y la violencia callejera recuerda a los vividos en Francia hace aproximadamente un año; y aunque la relación entre un caso y otro no tiene comparación, ya que en Grecia la violencia se debe a la crisis económica y la muerte de un joven, mientras que en Francia se debía al rechazo que muchos hijos de inmigrantes africanos sentían por la sociedad francesa; lo cierto es que tienen en común el gran clima de destrucción, tensión y miedo en toda la sociedad.

