
SANTIAGO LÓPEZ. REDACCIÓN
Valencia acoge ya a los miles de aficionados desplazados desde Bilbao y Barcelona que esperan ansiosos la final de copa, que se disputará mañana a las 22:00 en el estadio de Mestalla.
Ambos equipos, que se ven con posibilidades para hacerse con la victoria afrontan este reto con diferentes bazas para la victoria, el Athletic tiene un hambre de títulos que supera ya las dos décadas, además contará con el apoyo incondicional de sus fieles, que presumen de ser una de las mejores aficiones de España. El F.C. Barcelona por su parte está avalado por una temporada que todavía le puede coronar con tres títulos, y por su técnico Pep Guardiola, quien ha declarado que también tienen derecho a soñar.
El de Sampedor no podrá contar en sus filas con el francés Eric Abidal, expulsado en el último partido de liga contra el Villarreal y que el Barça recurrió sin éxito ante el comité de competición de la federación. Además son baja por lesión Andrés Iniesta, Thierry Henry, Rafael Márquez y Gabi Milito.El partido promete emoción a gran escala, en una competición que en los últimos años ha decaído en espectáculo, y que sobretodo ha pasado de ser una de las más valoradas a pasar desapercibida ante los grandes equipos del fútbol español.
Ambos equipos, que se ven con posibilidades para hacerse con la victoria afrontan este reto con diferentes bazas para la victoria, el Athletic tiene un hambre de títulos que supera ya las dos décadas, además contará con el apoyo incondicional de sus fieles, que presumen de ser una de las mejores aficiones de España. El F.C. Barcelona por su parte está avalado por una temporada que todavía le puede coronar con tres títulos, y por su técnico Pep Guardiola, quien ha declarado que también tienen derecho a soñar.
El de Sampedor no podrá contar en sus filas con el francés Eric Abidal, expulsado en el último partido de liga contra el Villarreal y que el Barça recurrió sin éxito ante el comité de competición de la federación. Además son baja por lesión Andrés Iniesta, Thierry Henry, Rafael Márquez y Gabi Milito.El partido promete emoción a gran escala, en una competición que en los últimos años ha decaído en espectáculo, y que sobretodo ha pasado de ser una de las más valoradas a pasar desapercibida ante los grandes equipos del fútbol español.
